La historia de un Historiador

La historia de un Historiador

Un viaje por el trayecto de decisiones y un momento de luz a través de la orientación vocacional de la especialista Denisse Castro.

Y como bien nos enseñó Gertrude Stein (escritora y mecenas que impulsó la carrera de artistas como Pablo Picasso y Matisse), tal vez nos confundimos cuando creemos que nacimos para ser siempre el navegante y no saber las virtudes de ser la corriente, el mar y el viento que lo lleva a su destino.

Él, desde la tensión que genera la toma de decisiones vitales, trata de recordar un momento en que fue feliz. Se puede creer que fue en el instante en el que se dio cuenta de que los negocios eran una manera de conquistar el mundo. Desde esa premisa, comenzó a buscar su camino por distintas vías. La universidad UNIBE fue su primera opción, pero para su sorpresa la carrera que escogió, Administración de Empresa, fue una decepción, no le gustaba para nada.

Creyendo que el sistema era el responsable de su falta de entusiasmo, aprovecha la facilidad que tiene para viajar a Austria. Pero también aquel intento resultó un desastre total, termina peleando constantemente con el sistema, con el idioma y el modo de vida de aquel lugar. Solo un factor de cambio se veía venir en esos días y era su facilidad para socializar con los grupos más susceptibles, en este caso los Árabes, que incluso eran temidos.

Pero todo seguía igual de desconcertante. En ese país reprueba la Contabilidad y se empeña en pensar que los profesores tenían algo en su contra y se empecinó en seguir con la carrera, a pesar de las señales de alto. La pesadez en esos momentos era insoportable para él. Y la confianza individual y colectiva comenzó a quebrantarse de nuevo. Sus padres ya no creían en él, algo que le agobiaba, pues siempre tenía en su mente el fuerte deseo de cumplir las expectativas que ellos depositaron en él.

Y así fue como un día nos sentamos. Comenzamos a explorar en su mente y corazón buscando cuál era su fuente de felicidad. Como Asesora Vocacional sé que muchas veces esa información se encuentra muy oculta detrás de muchas trabas y falsas interpretaciones de lo que debemos hacer con nuestras vidas. Observando sus aptitudes comenzamos a dar en el clavo.

Resulta que le gustaba mucho investigar, leer, meterse en garajes a buscar piezas y hallazgos inusitados. Vimos que con apenas 15 años tuvo la oportunidad de trabajar para El Archivo General de la Nación, época que disfrutó más que nada. La búsqueda seguía y comenzamos a aprender de sus verdaderas aficiones. Resulta que ama las biografías, allí, en el Archivo General, amaba explorar y leer libros, buscar reportes antiguos, escavar en lo más profundo de aquellos anaqueles y explorar hasta el cansancio. Y por fin damos con una repuesta.

Tú amas explorar, ¡deberías dedicarte a ser historiador!

Pero su respuesta fue una de tantas mentiras que por falta de guía no nos permiten avanzar en muestras vocaciones. Temía morirse de hambre porque, según él y los que estaban a su alrededor, esas profesiones no llegan a nada o bien pagan muy poco, pues la única vía de ejercerlas es el mal pagado Magisterio.

Y ésta es la parte en que rompemos los mitos. Comenzamos a indagar, utilizando los tests especiales, cuáles eran las ramas de aplicación de esta carrera. Exploramos sus aptitudes en donde encontramos también una fuerte inclinación a la capacidad de persuasión, de allí su confusión de creer estar inclinado a los negocios, por eso de que vender es persuadir.

Es así como todo tomó forma. Comenzamos a ver que tanto su vocación de historiador como su capacidad de persuasión iban muy bien de la mano. Y así comenzó a visualizar los proyectos que emprendería. Las grandes oportunidades que tiene con empresas importantes (como bancos, galerías, museos, edificaciones arquitectónicas de alto nivel) para ser quien guíe la compra de arte, la edificación de obras artísticas con importancia histórica, y muchos otros contextos en que podía desarrollar su pasión.

Y como ven esta es la historia de un historiador persuasivo que emprenderá el trayecto de su vida con amor y entrega por su vocación.

Basado en una historia real dentro de las consultas y casos de Denisse Castro, Asesora Vocacional.